Vida de lujos y tradiciones

Cerca de la medianoche, Javier Aguirre dirige la práctica del día y, en pleno interescuadras, los futbolistas se quedan estáticos como forma de respetar uno de los cinco rezos diarios en el islam. Eso es normal.

Al llegar a casa y cuando su esposa Silvia le pregunta de dónde viene a tan altas horas de la noche, el “Vasco” no puede evitar la risa ante lo cómico de su respuesta: “vengo de la chamba”.

“Si viviéramos en México, eso ya me habría costado el divorcio”, bromea el mexicano.

El técnico y su mujer ya se acostumbraron a la gastronomía, en particular a los guisos de cordero, y conviven con una comunidad de paisanos, familiares de los pilotos de la aerolínea Mexicana que ante el quiebre de la empresa se contrataron con Etihad o Emirates Airlines.

Ese es el entorno del “Vasco” en Al Wahda, un barrio ubicado en Abu Dhabi, y apenas a hora y media de otra imponente ciudad como Dubai.

Ahí, Aguirre dirige al Al Wahda, un equipo que pelea por culminar en tercer lugar de la competencia y clasificar a la Liga de Campeones de Asia, además de que recientemente fue campeón de la Copa de la Liga tras derrotar al Al Shabab.

Luego de la presión de dirigir a Osasuna, Atlético de Madrid, Zaragoza y Espanyol, a la Selección Mexicana en dos Mundiales e incluso a la de Japón, es natural que califique su estancia en el Al Wahda como un “año sabático con goce de sueldo”.