Tenemos problemas

El presente y el futuro de la meta de la Selección Mexicana atraviesan una crisis.

Los consolidados Jonathan Orozco y Guillermo Ochoa, así como las nuevas promesas que han estado en el radar de los últimos seleccionadores como Sebastián Jurado y Gibrán Lajud, son los arqueros más goleados del Apertura 2019 desde que el ex portero del Standard de Lieja llegó a la Liga para la jornada 6.

Guillermo Ochoa, quien comanda al grupo de guardametas candidatos al Tri, la está pasando mal desde su regreso a México, y su competencia no lo está haciendo mucho mejor.

El arquero americanista ha disputado ocho cotejos entre los que ha concedido 15 dianas, suma que se alteró por la “manita” que recibió de Cruz Azul el sábado pasado, además no ha logrado dejar su portería en cero y, a pesar de todo, es el mejor de los arqueros con pinta de Selección.

Su contemporáneo Jonathan Orozco, quien disputó el Clásico de la Concacaf en septiembre, tiene un panorama gris pues también sufrió una goleada en la última jornada que elevó su suma de goles en contra, que mantiene en 16 en sus últimos 8 duelos.

Para colmo, a las nuevas generaciones tampoco les ha ido bien.

Sebastián Jurado, la joya de Veracruz, se ha hundido con ellos pues es la defensiva más endeble de la Liga y el arquero ha concedido, en el periodo mencionado, 17 dianas.
El peor de todos es Gibrán Lajud. Al guardameta fronterizo, que debutó en octubre de 2018 con el Tri, sus estadísticas no le ayudan pues en sus últimos ocho partidos, ha recibido 18 anotaciones.

Este semestre, de los vistos por los más recientes técnicos de Selección, el único que se escapa de la quema es Hugo González, pero Gerardo Martino lo olvidó a pesar de llamarlo para la última Copa Oro.

El cambio generacional da señales de urgencia, pero los nuevos también han quedado a deber.

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