Sin explicaciones

Ni palabras, ni explicaciones, ni nada.

Gustavo Costas, técnico del Atlas, se quedó vacío luego de la derrota de último minuto contra el Morelia.

No era para menos, la conferencia de prensa parecía un velorio. Costas salió de su vestidor y manifestó que no entiende cómo le sacaron el partido, el cual dominó.

“Vine por respeto a ustedes (prensa), la verdad. ¿Qué les voy a explicar? Lo de siempre: el equipo anduvo bien, jugó, pero perdimos 2-1, es la verdad.

“Este partido ¿cómo lo perdiste? El penal que para mí no fue penal fue la única jugada que tuvieron en el área, y después tú tuviste y qué vas a hacer a veces la impotencia. Vine por ustedes porque son trabajadores como yo, pero ¿qué les digo?, es una impotencia terrible. () Es muy difícil a veces querer explicar esto”, lamentó Costas.

La tristeza era notoria, sus muecas fueron de pena, en ningún momento dejó de cruzar los brazos, quizá fue su mecanismo de defensa ante los cuestionamientos sobre los 9 puntos de 39 posibles que registra su equipo.

“La tristeza es acá, estarte riendo sería una falta de respeto a la gente, ¿voy a estar contento? A cualquiera de los jugadores que vayas a ver, están así. Ya mañana (hoy) haremos duelo y el lunes (mañana) estaremos trabajando con otro cara y tratando de levantar el ánimo, pero después del partido ¿cómo vas a estar?”, añadió.

No piensa en renunciar lo dejó muy en claro, pero tampoco se le nota muy animado para levantar un grupo de jugadores que la están pasando mal, pues se quedaron sin Liguilla, no tienen un esquema atractivo y pierden por errores de concentración.