Se sacude acusaciones

El tema de las conmociones en la Liga Nacional de Futbol (NFL) volvió al “ojo del huracán” este jueves, por lo cual el organismo encontró la oportunidad ideal para refrendar su compromiso con la salud y seguridad de los jugadores.

La Liga fue señalada por la omisión de más de un centenar de casos durante el periodo de 1996 a 2001, de acuerdo con una investigación del diario “The New York Times”, donde nombres como los de Steve Young y Troy Aikman fueron omitidos de los estudios que contabilizaban la frecuencia de las lesiones en la cabeza.

A través de un comunicado, la NFL desestimó los reportes y calificó de “sensacionalista” la historia del periódico, la cual salió a la luz en medio del debate por la relación entre la práctica del futbol americano y la encefalopatía traumática crónica, sufrida por jugadores que registraron varios episodios de esta clase a lo largo de sus trayectorias.

Además, enfatizó la millonaria inversión que ha hecho para impulsar indagaciones científicas en torno a este problema que, destacó, es característico en todo deporte de contacto.

“Estamos dedicados a cuidar de nuestros jugadores, no sólo a través de sus largas carreras, sino en el transcurso de sus vidas. Se realizaron 42 cambios en el reglamento desde 2002 para hacer más seguro el juego”, expuso el texto.

Añadió que “tenemos conciencia avanzada acerca de la conmoción cerebral y una lucha en todos los niveles del deporte. Y proporcionamos una serie de programas de beneficio que asegurarán que nuestros jugadores retirados serán debidamente atendidos en el futuro”.

Asimismo, la Liga resaltó que la exclusión de datos jamás fue con la intención de alterar el conteo de casos y recordó que en ese entonces los equipos no estaban obligados a entregar un informe completo de conmociones presentadas en su roster.