Se niegan a salir

El Torneo de Augusta genera tantos millones que podría hacer cualquier cosa, bueno, menos adquirir una casa que se niega salir de lo que antes fue un barrio muy poblado.

El considerado torneo de golf más prestigioso en el mundo pudo con todo lo que estaba en su camino para crecer cada vez más, hasta que se topó con Herman y Elizabeth Thacker.

En el 1112 Stanley Road se ubica una modesta casa de tres dormitorios construida en 1959, propiedad del matrimonio Thacker. Es la única que queda de lo que fue el barrio Stanley Drive, en Augusta.

Hasta hoy que arranca la edición 2016 del primer Major del año, sigue siendo la única que se niega a vender la propiedad a los organizadores del torneo.

Su ubicación está justo en el área de estacionamientos, donde muchos árboles han sido derrumbados para darle cabida a los autos de aficionados al golf.

Sin embargo su casa y sus terrenos se mantienen intactos, con una construcción a base de ladrillos y grandes jardines.

“Los Thacker criaron allí a sus dos hijos, y luego la familia se agrandó con cinco nietos y cinco bisnietos. En esa casa con ladrillos a la vista supieron encontrar la forma de pasar las vacaciones todos juntos a través del tiempo”, relata el sitio NJ.com, de New Jersey.

La publicación destaca que hasta las más altas autoridades tocaron la puerta para convencer a los Thacker de vender la propiedad, pero la respuesta fue siempre la misma: “Gracias, pero no”.

“Realmente no queremos irnos”, dice Elizabeth. “El dinero no lo es todo”.