Refuerzan seguridad

Las autoridades alemanas han reforzado el dispositivo de seguridad ante el clásico que disputarán hoy las selecciones de Alemania e Inglaterra en el Olympiastadion de Berlín, cinco días después de los atentados perpetrados en Bruselas.

Tanto la Federación Alemana de Futbol (DFB) como la policía han reiterado estos días que no hay razón para suspender el partido, por no existir indicios concretos de planes terroristas contra éste.

“Esperamos una fiesta futbolística pacífica”, indicó un portavoz policial, ante el partido etiquetado de amistoso -aunque un duelo entre Alemania e Inglaterra no cuadre con ese término- para el que las entradas están agotadas.

La presencia policial se ha redoblado, tanto en las inmediaciones del estadio como en los puntos más concurridos de la capital, así como en la estación central de ferrocarril y aeropuertos.

El seleccionador, Joachim Löw, expresó estos días su confianza en que el clásico discurra en paz, pese a admitir que a él mismo le volvieron ayer a la cabeza los atentados de París del pasado noviembre, ante los ataques acaecidos en Bruselas.

“Las imágenes de lo vivido en París se hicieron de nuevo presentes”, dijo, en alusión a los ataques del 13 de noviembre en la capital francesa -que dejaron un balance de 130 muertos-, uno de ellos en las inmediaciones del estadio donde jugaba su selección.

El encuentro siguió entonces su curso, mientras las fuerzas de seguridad procedían a evacuar al presidente François Hollande.

Desde la cancha se escucharon las detonaciones, tras lo cual el conjunto de Löw pasó la noche en el recinto por seguridad.