Por poquito

El médico de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Jürgen Lindemann, manifestó que el piloto Fernando Alonso tuvo suerte en su accidente del Gran Premio de Australia y que se salvó por poco.

“Cuando un piloto experimentado como Alonso se ve en las imágenes volando por los aires y saliendo ileso puede decirse a sí mismo: Este auto es el vehículo más seguro posible. Pero no olvidemos una cosa: tuvo suerte. Se salvó por poco”, dijo el doctor al semanario alemán Der Spiegel.

“Yo no estaba ahí, pero seguro que le dolía todo, huesos y músculos. Eso tarda una semana en bajar y después se acaba, por regla general. Los pilotos tienen cuerpos muy entrenados y muy elásticos. Pueden encajar algo así”.

Según el médico, un accidente así le produce un fuerte shock a quien lo sufre, pero que que los pilotos de Fórmula Uno no son personas normales pues pueden superarlo rápido.

“(Para recuperarse hay que) Descansar, relajar los músculos, comer liviano, dormir. Y después volver a correr lo más rápido posible. He visto a corredores salir de una montaña de chatarra, caminar hacia los boxes y subirse otra vez al coche. La gente normal no puede hacer eso”, explicó.