No se hablan a la cara

Los problemas y divisiones en Cruz Azul parecen no tener fin.

El desaire del ex presidente deportivo Ricardo Peláez ante las declaraciones en televisión Víctor Garcés, vicepresidente de la institución, que días después fue desconocido por el propio presidente de la Cooperativa, ha dejado una trama digna de película.

Garcés y Guillermo Álvarez coincidieron ayer en Ciudad Universitaria. Ambos llegaron en autos particulares, con 10 minutos de diferencia, y cada uno se sentó por su lado: “Billy” lo hizo en la cabecera, con su afición, mientras que Garcés lo hizo enmedio, con los jugadores.

Más dividida no podía lucir la directiva celeste que días atrás se quebró cuando Álvarez declaró que Garcés no formaba parte de la Cooperativa, y que al no estar en ella no tenía cabida en el equipo.

Pero la realidad es otra. Garcés gozó de acceso vehicular y un lugar en palco destinado para la directiva visitante, incluso se sorprendió al saber que no iba a poder bajar al vestidor antes del partido y sólo lo logró después de que “Billy” charló con los suyos en las regaderas, ni siquiera ahí pudieron coincidir.

El “divide y vencerás”, en Cruz Azul, ya ni siquiera viene de afuera.