No escarmienta

El mariscal de campo Johnny Manziel parece que es un imán para los problemas… y no hace nada para frenar la avalancha.

El mes pasado lo cortaron los Cafés de Cleveland, su agente también prefirió hacerse a un lado y actualmente ningún equipo de la NFL muestra interés serio en él por sus problemas de adicciones.

Hace unos días surgió un video en el que dice que no tiene nada de malo andar de parranda tras irse de fiesta cinco días de seis y que tiene todo bajo control; luego su segundo agente le puso un ultimátum o renuncia, y ayer fue acusado por “daño extenso” a una casa rentada en Los Ángeles durante una fiesta realizada a principios de este mes, de acuerdo a una carta del abogado que representa al dueño de la propiedad.

El sitio de ESPN en Estados Unidos publicó que tiene la carta de la abogada Niki Ghazian, donde dice que la evidencia sugiere que el ex quarterback de Cleveland y sus amigos consumían drogas y alcohol. Su cliente quiere 31 mil 580 dólares.

“A pesar de que el señor Manziel le aseguró a mi cliente que la renta de la casa sería sólo para su uso personal y privado, hay videos que muestran cómo el señor Manziel realizó una fiesta grande ambas noches, causando un daño extenso a la propiedad”, escribió Ghazian.

“La evidencia sugiere que el señor Manziel y sus invitados consumían drogas y alcohol dentro de la propiedad”.

En la carta dice que Manziel se quedó en la casa entre el 4 y 6 de abril. Ella también pide 10 mil dólares por cargos de renta y 2 mil por servicios de abogado.

El agente de Manziel, Drew Rosenhaus, dijo el miércoles que no representará más al ex ganador del trofeo Heisman a menos que reciba tratamiento en los siguientes cinco días.