Manny se despide en la cima

Regresó el Manny Pacquiao con velocidad y punch, pero la mala noticia es que se va del boxeo.

El filipino derrotó el sábado por la noche a Timothy Bradley en un combate donde demostró que en sus puños todavía hay dinamita, pues mandó a la lona en dos ocasiones a su rival.

Pacquiao (57-6-2, 38 KO’s) volvió a pelear tras caer en mayo de 2015 ante Floyd Mayweather Jr.

Esta vez fue un peleador distinto, más suelto y efectivo.

Tras arrancar un poco frío y darle la iniciativa a Bradley (33-2-1, 13 KO’s) durante la primera mitad, Pacquiao fue poco a poco creciendo, al grado que después de 12 asaltos los tres jueces lo vieron ganar por decisión unánime por 116-110.

Fue una pelea pareja hasta los primeros seis asaltos. Después el estadounidense comenzó a preocuparse más por defenderse que por tirar golpes.

Pacquiao sumó dos caídas a su favor, la primera en el séptimo con ayuda de un resbalón, pero en el noveno sí sacó el poder y una izquierda mandó de “pompas” al “Desert Storm”.

Ese poder que mostró en ese momento fue clave para que Bradley se defendiera más y ya no atacara como al inicio.

La pelea terminó y 14 mil 665 aficionados se pusieron de pie para aplaudir a Manny, quien dijo que se había comprometido con su familia a retirarse.

Le cuestionaron si le gustaría enfrentar otra vez a Mayweather Jr. o montar una pelea con el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez. Sólo dijo que agradecía el apoyo de los fans.

“Tengo el compromiso con mi familia de retirarme después de esta pelea. Es momento de irme.

“Gracias a todos los fans del boxeo, es especial a la gente filipina. Gracias por su apoyo en mi carrera”, dijo el asiático de 37 años.

Será hasta después de mayo, si pierde las elecciones para Senador, que Pacquiao pudiera cambiar de opinión, pues, cuando se le cuestionó de nuevo del tema, respondió “sí estoy retirado”.