Lo que un día fue no será

Lo que un día fue Avilés Hurtado, ya no será.

Aquel campeón goleador del Apertura 2017 ya no fue el mismo tras lesionarse en la Semifinal y volar el penal en la Final, y hoy, una nueva lesión, lo hará perderse lo que resta del torneo y muy probablemente el próximo, justo en su último año de contrato.

Y aunque el pronóstico de recuperación no fue dado a conocer, esas lesiones te dejan fuera de seis a nueve meses, por lo que no podrán contar con Avilés en lo que resta del Apertura 2019, el Mundial de Clubes y el Clausura 2020, justo el periodo que le resta a su contrato con los albiazules.

El colombiano se lastimó en el segundo tiempo del Clásico. Corría el minuto 74 cuando saltó en busca de un balón y en el aire se llevó la mano a la pierna izquierda con gesto de dolor. Ya no se levantó y salió de la cancha cargado por los doctores del club.

Por la mente del atacante de 32 años debió pasar lo que han sido los últimos dos años, en los que no ha podido ser el mismo al que los Rayados contrataron en 9.5 millones de dólares.

Los primeros meses como albiazul fueron de ensueño para Avilés, marcó 11 veces en torneo regular y fue campeón de goleo, en la Liguilla llevaba tres más y se encaminaba para ser la figura de unos Rayados que eran marcados como súper favoritos para el título.

Sin embargo, una lesión muscular en Morelia en la ida de Semifinales frenó todo. Lo guardaron para la vuelta reservándolo para la Final Regia, en la que comenzó a vivir su pesadilla.

Mermado físicamente no pesó en la ofensiva y cuando tuvo en sus pies el gol que daba vida, voló el penal contra Nahuel Guzmán que lo marcó para siempre negativamente con la afición albiazul.

Once días después anotó y dio un título de Copa ante Pachuca, pero nada lo levantó ni futbolística ni anímicamente, lo cual se ha reflejado en su producción goleadora, pues apenas lleva nueve tantos en Liga, ninguno en Liguilla.

Avilés no recuperó la confianza ni de la afición ni propia y ahora tendrá que reponerse a una dura lesión, mucho más fuerte que la que le causó la baja de juego de la que no se ha levantado.