Les quieren cobrar

El Club Guadalajara sostiene otro duelo clave para su futuro, pero no es en la cancha, sino en los juzgados.

El Servicio de Administración Tributaria busca cobrarle a Chivas de Corazón S.A. de C.V., razón social que se hace cargo del equipo de futbol, 800 millones de pesos, con el argumento de que no pagó impuestos en los ejercicios 2010 y 2011.

La defensa legal del Rebaño asegura, en el juicio de amparo 562/2017, al cual CANCHA tuvo acceso, que el club cubrió las obligaciones de ley y que quienes las incumplieron fueron las empresas Madcam Corporation S.A. de C.V., que a su vez operaba el esquema de outsourcing para el pago de los sueldos de algunos futbolistas y entrenadores con Plavojal S.A. de C.V. y Pollux Guadalajara S.A. de C.V.

Estas compañías fueron contratadas cuando Angélica Fuentes era CEO de Omnilife.

En el expediente, radicado en el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa en la Ciudad de México, el Club Guadalajara sostiene que sí pagó los impuestos y el SAT debe ir contra estas empresas, cuyos responsables no se encuentran localizables.

El SAT reclama 400 millones de pesos por cada uno de los dos años en cuestión, además de que el Guadalajara ha tenido que pagar 3 millones al año durante el tiempo que lleva el litigio para el pago de una fianza.

Hacienda argumenta que Chivas de Corazón es el patrón, porque es la que tiene registrados los contratos ante la Federación Mexicana de Futbol.

En el documento, el club responde que el hecho de que las empresas Madcam, Pollux y Plavojal, totalmente ajenas a las Chivas, no hayan cumplido con sus obligaciones fiscales frente al SAT, no debe de repercutirle al club porque éste ha acreditado que cumplió con los pagos a dichas empresas.

La disputa radica en el pago de sueldos y salarios del 2010 de Efraín Flores Mercado, José Luis Real Casillas, Luis Ernesto Michel Vergara, Omar Arellano Riverón, Héctor Reynoso López, José Jonny Magallón Oliva y Alberto Medina Briseño, entre otros.

Hacienda determinó desconocer las operaciones que Chivas de Corazón había realizado con esas dos outsoursing, por lo que ahora busca cobrar como si nunca le hubiera pagado a los jugadores.

Sin embargo, la defensa alega que el hecho de que los entonces miembros de las Chivas hayan manifestado en su declaración anual que recibieron ingresos por sueldos, salarios y conceptos asimilados a salarios por la prestación de un servicio personal subordinado de Pollux y Plavojal, únicamente puede ser considerado como una prueba de que tuvieron un vínculo laboral con dichas empresas y que efectivamente recibieron sus ingresos de parte de ellas y se les retuvieron los impuestos del ejercicio 2010.

“El tema es que, ante la falta de cumplimiento y de localización de estas empresas de outsourcing, ahora Chivas se ha convertido en el rehén de dicha circunstancia”, explicó una fuente cercana al caso.

El juicio de amparo interpuesto por las Chivas por el ejercicio 2010 se encuentra en sus instancias finales. El Rebaño prepara también la defensa para el ejercicio 2011, cuyo juicio está próximo a salir en el juzgado.

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