Japón en la mira

Japón está a la vista, pero falta el paso más importante. Con la mira puesta en un título internacional que los llevaría al Mundial de Clubes en territorio nipón, Tigres recibe hoy a las 20:45 horas a las Águilas del América en el duelo de ida de la Final de la Liga de Campeones Concacaf.

La grandeza deportiva sólo se logra con títulos, y Tigres, actual monarca de la Liga MX, intenta conquistar su primera corona internacional enfrentando al campeón defensor de la Concachampions, el América, que busca una segunda participación en el Mundial de Clubes.

El duelo tiene tintes de revancha, por lo sucedido en la Final del Apertura 2014, en el que las Águilas se llevaron el campeonato al golear 3-0 (3-1 global) a los felinos en el Estadio Azteca, partido en donde fueron expulsados Darío Burbano, Damián Álvarez y Nahuel Guzmán.

La Final se definirá en el Azteca el 27 de abril, por eso la importancia de que los felinos saquen hoy una ventaja importante que les permita manejar la vuelta.

Esto tomando en cuenta que en las últimas tres Finales fueron goleados en el duelo definitorio: 3-0 por el América en el Apertura 2014, 3-0 por River Plate en la Copa Libertadores y 4-1 por Pumas en el Apertura 2015.

“El partido de mañana (hoy) tiene que ser clave, es para jugarlo, para hacerlo bien, para ganarlo y lo ideal sería sacar una buena ventaja”, dijo Damián Álvarez, volante ofensivo felino.

“No queremos rememorar cosas que pasaron antes, pero un resultado como el que conseguimos con Pumas en la Final de ida (3- 0 en el Apertura 2015) sería muy bueno”.

Y las cosas parecen ponérsele a modo a los universitarios, ya que el rival llega diezmado, con bajas importantes, como los lesionados Moisés Muñoz y Paul Aguilar, mientras que Michael Arroyo y Darwin Quintero están suspendidos. Además, William Da Silva no puede jugar, ya que participó con Querétaro en la Fase de Grupos del torneo.

Los felinos tienen un lesionado, Iván “Gutty” Estrada, y un suspendido, Jesús Dueñas.

Tigres se mete hoy a su estadio, con su afición que pagó elevados precios por los boletos para el encuentro con una sola ilusión, que den el primer golpe rumbo al objetivo: ganar el boleto al Mundial de Clubes de Japón.