Fiesta redonda

La perfección en el Estadio BBVA Bancomer existe en la cancha y en las tribunas.

El asistir al inmueble albiazul ya no es sinónimo solamente de ir a ver futbol para los aficionados, sino también de ser parte de una auténtica fiesta.

El marcador fue de 6-0 para Rayados sobre Chiapas, pero en la tribuna es imposible contabilizar los “goles” anotados por los 50 mil 612 hinchas albiazules.

Noche mágica en el “Gigante de Acero”, que vivió el mayor festejo de La Pandilla en los últimos años.

A pesar de la rápida ventaja que sacó el Monterrey, el primer tiempo tuvo discreta participación del graderío, algo que cambió radicalmente en los segundos 45 minutos, en donde se demostró que detrás del superlíder hay un poderoso ejército de seguidores.

Dorlan Pabon, Carlos Sánchez y Edwin Cardona fueron los primeros anotadores, pero fue Aldo De Nigris quien ratificó su etiqueta de consentido por la afición norteña, pues fue el primer jugador al que éstos le cantaron con fervor tras su anotación.

Walter Ayoví, otro de la vieja escuela, echó la casa por la ventana con una soberbia anotación, abriendo la puerta para los cánticos a su favor de parte de las tribunas rayadas.

La ilusión en el mundo rayado está a tope, y cómo no, el liderato es suyo, tienen su pase a la Liguilla prácticamente amarrado y no hay quién les pueda apagar su carnaval, que ayer cerró la noche pidiendo la Liga: “¡Vamos Monterrey, queremos la Copa, la hinchada está loca y yo quiero verte campeón!”.