Evita soñarlo

Daniel Guzmán no es el mismo dentro de una cancha que en su casa, pero hay algo que lo distingue en cualquier lugar: la pasión.

El “Travieso” no deja de hablar durante casi dos horas seguidas. Anécdota tras anécdota, inquieto, se mueve de un lugar a otro. “Aquí es mi casa, mi refugio”, dice, en su hogar, desde donde le da forma a un sueño: regresar a los Leones Negros a Primera División.

Con una camisa verde a cuadros y tras una comida con Ricardo La Volpe, Guzmán toma asiento en el sala principal de su casa.

“Me gusta comer con La Volpe, le aprendo mucho. No hablo, me quedo callado”.

Se emociona cuando le hablan de la UdeG y asevera una y otra vez, al tiempo que le golpea la palma de su mano izquierda con el puño derecho: “Me veo en la foto del ascenso”.

El “Travieso” recuerda el momento más trascendente de su carrera como técnico.

“Me visualizo, sí, levantando un título. Se me reflejan momentos como cuando en el Santos quedamos campeones, que fue un año de mucho sacrificio, de mucho sufrimiento y a final de cuentas culminamos algo, entonces, siempre le digo a mis jugadores: ‘Los invito a soñar, los invito a meterse a la foto del ascenso, el futuro no lo sé, pero en mi mente está instalada esa foto'”, dice emocionado.

No parece la casa de un ex futbolista. No hay trofeos, camisetas enmarcadas ni fotografías del recuerdo. Su estilo no deja pista para entender que ahí, entre esas paredes, descansa y se proyecta el que DT que puede regresar a la UdeG a Primera. Justo a un lado del comedor principal hay un ventanal muy grande que da luz al hogar y brillo a sus ideas de triunfo.