Es para cuestionar

Julián Quiñones tendrá que pasar por el quirófano y los Tigres, que han esperado por el regreso del delantero durante casi dos meses, podrían perderlo por todo el Apertura 2019.

El colombiano se resintió de una lesión de meniscos en la rodilla derecha, por lo que deberán practicarle una artroscopía para repararlo, pero además le harán una revisión del ligamento cruzado anterior ante el temor de que esté dañado.

Si sólo presenta la lesión en el menisco, Quiñones volverá en este mismo torneo, pero si deben reparar el ligamento, el atacante tardaría entre seis y ocho meses en volver.

La cuestión es que Quiñones viene arrastrando molestias en el menisco desde abril pasado, cuando se lastimó durante el partido contra Lobos BUAP y en aquel momento el cuerpo médico de Tigres decidió tratar el caso de manera conservadora.

El colombiano también presentaba una distensión en ligamento anterior y colateral medial, pero se eligió que hiciera terapia de rehabilitación, en espera de estar listo para el inicio del Apertura, pero no será así.

El caso de Quiñones es parecido a otros en los que un jugador felino sufre una lesión y tarda más de lo previsto en recuperarse. Le sucedió a Lucas Zelarayán, Jorge Torres Nilo y André-Pierre Gignac, por ejemplo.

Zelarayán tardó cinco meses en volver a jugar por una fractura en el tercer dedo del pie izquierdo, en octubre el año pasado, porque en su proceso de recuperación sufrió lesiones musculares en un muslo que le permitieron jugar hasta marzo.

Fue parecido a Torres Nilo, quien se convirtió en su pareja de terapia por un golpe en la rodilla y luego por una lesión en la parte posterior del muslo derecho que lo mantuvo fuera desde octubre del año pasado hasta febrero.

En el caso de Gignac, el delantero fue reportado a principios de febrero con un golpe en la rodilla derecha y en un principio se perdió partidos de la Liga de Campeones de la Concacaf, pero sí jugaba en la Liga.

Fracasó la dosificación y no hubo mayor remedio que dejara de jugar entre el 3 de marzo y el 21 de abril.

Esto ha ocurrido bajo la responsabilidad del fisioterapeuta Emiliano Raffeto y el kinesiólogo Josué de la Rosa, bajo la supervisión del jefe de servicios médicos, Óscar Salas.

Hoy, los Tigres deben lidiar con la baja de Quiñones, que se suma a la de Meza, quien sufrió la rotura del injerto del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, fue operado el miércoles y no podrá jugar el próximo torneo.

Leave a Reply