Es letal

Stephen Curry lo ha hecho miles de veces, tanto que disparar desde cualquier lugar de la cancha pareciera como si lo hiciera desde la cama de su cuarto.

Cuando el “Chef” recibe la pelota, luego de un rebote ofensivo, voltea a ver el reloj encima de la canasta del Chesapeake Energy Arena, casa del Thunder de Oklahoma; sólo quedan 5 segundos en el tiempo extra.

Oklahoma dominaba a los poderosos Warriors y parecía que le propinaría su sexta derrota de la campaña, pero el Thunder dejó ir una ventaja de 11 puntos al medio tiempo y ahora están
empatados.

El guardia bota una vez y avanza, en su mente ya tiene la receta de la victoria.

Curry, de 28 años, es el hijo mayor de la ex estrella de Charlotte, Dell Curry, y desde chico aprendió a jugar basquetbol y a tirar desde lejos gracias a su padre, un jugador que tuvo efectividad de 40.2 por ciento desde la línea de triples durante su carrera de 16 años en la NBA.

Desde pequeño, Stephen “entrenaba” desde la cama: enrollaba un par de calcetines y jugaba a lanzarlos hacia el techo, sin tocarlo. A los 9 años, Curry era el jugador más pequeño de su equipo y el entrenador sólo lo usaba para los tiros de larga distancia.

“Ahí fue donde todo comenzó”, dice Stephen con orgullo.

Con la mano izquierda, Curry vuelve a botar y cruza el medio campo, sólo quedan 3.5 segundos, el marcador está empatado 118-118, en el juego estelar del sábado 27 de febrero.

Curry necesita una canasta para clasificar a su equipo a Postemporada, a falta de 9 semanas de competencia, empatar la marca de más tiros de tres encestados en un juego y romper, por segunda ocasión, su récord de más triples en una campaña.