Era técnico

El Hijo del Perro Aguayo tenía dos caras: rudo en el ring, pero técnico fuera de él.

A un año del fallecimiento del Perrito, Psycho Clown recuerda al fundador de los Perros del Mal como uno de sus más férreos rivales, pero también como alguien con un corazón enorme.

“Un gran luchador, una gran persona, un gran ser humano, que nos ayudó mucho, cuando falleció mi tío Juan, el Brazo (de Oro), hicimos una función en ayuda económica a mi tía y a mis primos, que son puros niños”, explicó “La Pura Potencia Mundial”.

“Los tres que dejó, menores de edad todos, y él no dudó en ningún momento en ayudarnos y con una sonrisa en la cara, siempre mostró gran amistad, gran cariño hacia mi familia, a seguir recordándolo”.

Sólo que en los encordados, el Canito daba mucha guerra, como afirmó Psycho, quien sufrió con la fiereza del hijo del Can de Nochistlán.

“Lo traté muchas veces, era una persona muy tranquila, sí, de repente, sonreía, cotorreaba; luché mucho tiempo contra él, de las anécdotas son las golpizas que nos metíamos, porque también era muy recio arriba en el cuadrilátero, era una persona con un estilo muy seco, como lo tenía su papá, así era él”, aseguró.

“En una función que hizo en el Plan Sexenal, con su empresa Perros del Mal, en un máscaras contra cabelleras, en una jaula; que era Súper Crazy, Damián 666 y él contra nosotros tres (Psycho Circus), me quiso mermar y me dejó hasta el último, y yo la verdad no la veía llegar”.

Otro que también lo recuerda como un rival que le exigía el máximo es Cibernético, quien no olvida su enfrentamiento.

“Siempre fue mi rival natural, siempre nos tuvimos un respeto mutuo, esa lucha que tuvimos en Triplemanía XXI, yo creo que ha sido la mejor de todas, fue muy emotiva, perdí la cabellera contra un grande y ahora una leyenda”, agregó el “Main Man”.

“Así que prácticamente mi cabellera se cotiza aún más, lo extraño mucho y como siempre lo he dicho, algún día me dará la revancha, algún día lo voy a rapar a él”.