Entre cánticos y abucheos

En el Estadio BBVA Bancomer terminó el invicto, no la fiesta.

Pese al 3-1 en contra, que anotó la primera derrota de Rayados en la historia del “Gigante de Acero”, la afición albiazul hizo válido el canto con el que cerraron la noche: “Yo estoy contigo cuando todo está bien, no te abandono cuando todo está mal”.

La hinchada del Monterrey no defraudó a los suyos, quienes algunos mostraban lamento en rostro por no poder devolverle la actitud a las tribunas.

Irónicamente, el primer gol de Chivas fue el que levantó tanto el volumen del graderío como a los ocupantes de los asientos.

Por primera vez desde su inauguración, el festín en la casa rayada estuvo compuesto en importante manera por los seguidores visitantes.

Pese a que hubo cero cánticos a su favor, los seguidores del Rebaño colocaron adornos especiales al festival con los tres festejos de la noche, en los que confirmaron la importante asistencia que se dejó ver en el recinto de Guadalupe.

La Pandilla igualó el parcial tras el gol de Hiram Mier, ingrediente perfecto para que los locales no dejaran de encender el ambiente, el cual desde el inicio dio de qué hablar con la aparición en las pantallas de una pareja de recién casados… ¡Todavía con el look de bodas!

Aunque el sonido no bajó tras las dos últimos tantos de la visita, los cantos de La Adicción y del resto de los asistentes se volcaron en exigencias para los suyos, en un desenlace de encuentro que tiró división en opiniones.

“No me importa en qué cancha juguemos, siempre voy a alentar”, cerraron los “adictos” la noche, antes de que, después del silbato del juez central, el resto del estadio dividiera despedida entre aplausos y abucheos.