En una lavadora gigante

El piloto español Fernando Alonso, que el domingo sufrió un violento accidente durante el Gran Premio de Australia, declaró este lunes que la próxima vez que se suba al coche se sentirá más vivo que nunca.

“Tengo un poco dolorido el cuerpo, como si hubiese entrado en una lavadora gigante y me hubiese puesto a dar vueltas, pero no tengo ninguna marca ni nada hinchado, ni un hematoma grande. Dentro de dos o tres días ya estoy en la bicicleta o haciendo alguna actividad”, dijo Alonso para la Cadena COPE.

Alonso describió lo que pasó por su cabeza al momento del impacto.

“Veo el cielo, la gravilla, luego el cielo, porque vas dando tumbos y vas chocando contra todo lo que tienes en el coche, en el habitáculo. Y justo cuando se para el coche, que tampoco sabes muy bien dónde estás ubicado en el circuito, vi un hueco para salir porque estaba boca abajo. Me dije: voy a salir”, recordó.

“Deseaba que el coche parara ya y que no tocara con nada en la cabeza. Vamos muy sujetos y vas dando tumbos. Ves como va chocando el morro contra el suelo, luego el lateral, sigues volcando y dando vueltas y quieres que en una de esas vueltas no esté la cabeza expuesta ni contra el muro ni contra la valla ni contra el suelo porque puede ser una lesión grave”, comentó.

El asturiano reveló cómo fue su llamada a casa.

“Dije: ‘déjame llamar a mis padres que estarán preocupadísimos’. Llamo a mi madre con una videollamada y la veo tranquilamente en el sofá de la casa, con la manta, desayunando y le digo: ‘¿Qué tal? ¿Preocupados? Y me dice: ‘Sí, sí, pero bueno, ¿nada? Como ya te hemos visto caminando y saliendo del coche… Aquí estamos viendo la carrera.

“Estaban súper tranquilos, parecía que les molestaba que les hubiera llamado porque estaban viendo la carrera y los interrumpía”, dijo bromeando.