Desde la cuna

El aficionado al Atlante nace, no se hace.

Para Sebastián González, ex goleador azulgrana, lo que hace particular al seguidor de los Potros, es que forja su cariño a éste por herencia familiar y no tanto éxitos institucionales.

El “Chamagol” recuerda que le tocó vivir en carne propia un renacer en el cariño de los seguidores cuando aterrizó en el club para el 2002, el inicio de una buena etapa al mando de Miguel Herrera.

“Me tocó vivir ese recambio generacional, era un aficionado de antaño, de esa misma historia de los 100 años, lo que hizo el equipo del 2002 fue reencantar a ese aficionado que venía de los hijos y nietos”, relató el chileno.

“El aficionado que va a perdurar en el tiempo, es un equipo que no tiene tantos títulos pero dentro de todo tiene un folclor distinto, un arraigo diferente, el aficionado al Atlante es marcado a diferencia de otros que se hacen con títulos, el aficionado atlantista es de nacimiento, de corazón”.

González, ahora comentarista en Chile, militó tres años y medio con los Potros (marcó 72 goles) y fueron los primeros tres torneos (Apertura 2002 a Apertura 2003) los mejores para él.

“Sin duda los mejores momentos se vivieron en Neza, ahí sentí el amor de la hinchada, ese amor. El cariño que perdura al día de hoy, me va a durar toda mi vida, ese momento es único.

“Ahí estaba el aficionado que sufría, el de verdad, el que te esperaba para una firma o una foto, el que te alentaba, era más de familia”, expresó el “Chamagol”.

El mismo jugador recordó que sus festejos emulando al “Chavo del 8” o el “Chapulín Colorado” crearon un efecto distinto al que pretendía.