De Azulcrema a Rojiblanco

Hasta 9 jugadores han desafiado al América para jugar en el Guadalajara.

El caso de Oribe Peralta no es ajeno al de otros 8 futbolistas que cambiaron el plumaje de las Águilas para portar la camiseta rojiblanca. El primero de ellos fue Salvador Mota, quien llegó al acérrimo rival en 1944.

A ese movimiento le siguió una desbandada de tres jugadores en los años 70.

Francisco Macedo (1973), Albino Morales (1974) y Javier Cárdenas (1979) también completaron su pase al Guadalajara.

Otro movimiento controvertido fue el de Ricardo Peláez, canterano del América que debutó en 1985. Tras militar y triunfar en el Necaxa, volvió a las Águilas en 1997.

El regreso de Peláez no fue exitoso, situación que provocó su salida y Chivas levantó la mano para contratarlo de cara a la siguiente temporada.

Ignacio Hierro, zaguero de las Águilas, siguió los pasos de Peláez y en 1999 se vistió de rojiblanco.

En una transacción que posteriormente sería controversial, Oswaldo Sánchez, quien llegó como promesa al América proveniente del Atlas en 1996, llegaría al Guadalajara en 1999, donde se ganó la etiqueta de ídolo.

El caso de Joel Sánchez resultó curioso. “El Tiburón” nació en la cantera del Rebaño, pero en 1999 pasaría al América. Su estadía en Coapa fue de un año para finalmente regresar al Guadalajara.

Poco más de 18 años pasaron para que un nuevo jugador del América fuera transferido a Chivas, un movimiento común, pero nunca aceptado por los aficionados de ambos equipos.

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